miércoles, 12 de octubre de 2011

TEOLOGIA DE LA PAZ

En una ocasión Mahatma Gandi, respondió diciendo “la paz es el camino”. En un mundo donde la paz es un tesoro, está en vía de extinción, no solamente lo carecen las naciones como entes políticos, sino sus estructuras (la sociedad, la familia). Encontramos a las naciones de la tierra luchando por ideologías, tierra, recursos, etc. Siempre hay y habrá un motivo para la guerra, parecer ser que es mucho más fácil entrar en conflicto. Vivimos una sociedad altamente materialistas, donde los ideales de amor al prójimo plasmado por el señor Jesús, carecen de cuidado y atención, ante un globalización de la razón, donde el axioma resulta parece en mi opinión ser, “la guerra, la lucha es sinónimo de poder”.

Hoy, encontramos jóvenes que matan a sus compañeritos, lo vemos en las noticias. Padres que violan a sus hijas, hombres que golpean a sus mujeres y viceversa. La violencia ha tocado las fibras de la sociedad, solo basta con observar nuestros países para darnos cuenta la cruenta violencia que hay, tenemos delincuencia común, violencia intrafamiliar, deterioro de los valores éticos y morales de nuestros políticos (corrupción a gran escala), etc.

Pero que está pasando con esta sociedad que se esta deteriorando, donde queda la paz, la tolerancia. Pero observemos que está sucediendo dentro de la sociedad, hoy encontramos personas que solo desean que los otros sean como ellos, lo vemos en las iglesias, se pretende que la gente, piense, sienta y visionen a Dios de la misma manera, lo más interesante es que he notado que Dios trata a cada ser humano de diferente manera, y si Dios respeta esa diferencia por qué nosotros no. Encontramos la alienación social y eso es un tipo de violencia también a nuestro libre pensamiento.

Hay naciones en el mundo donde la democracia es un pretexto para la violencia, buscando una unidad política e ideológica, se han llevado guerras desde el comienzo de nuestra historia, la unidad es motivo de guerra, se consigue con violencia. Que tristeza pensarlo, pero que tristeza vivirlo.

En muchas ciudades de Colombia muchas personas llegan a las ciudades provenientes de los campos, llegan desplazadas por la violencia tan marcada que vive todo el territorio colombiano, y afecta todo nuestro país de una u otra manera en mayor o menor proporción. Estas personas vienen corriendo de la desesperación que produce la guerra.; sin embargo, llegan a la ciudad, sin conocerla, sin conocer a nadie, a sufrir, a padecer hambre. Tratan de que esta selva de cemento(las ciudades)  no los consuman, es la desesperación de un padre de una madre, que ha vivido en carne propia el suplicio de la guerra, y lucha, y seguirá luchando hasta el fin de sus días, pero sufre por comprender, y entender que tal vez no habrá un mejor mañana para sus hijos ni para el. Es verlo en los ojos de estas familia que deja lo poco que tenia, que para ellos era mucho, y era mucho en la medida que entendamos que es mejor la paz con un poco de posesión, que la guerra con mucha.

Pero la paz, tan anhelada paz, parecer ser como el agua que desaparece al tomarla en nuestras manos, suele ser tan esquiva, pero como no, lo que sucede, es que aquellos gobiernos que desean conseguir la paz, son gobiernos mezquinos, carentes de dolor social, y la paz ante ellos huye, la paz va acompañada de sinceridad, de humanización, de un corazón social, que sienta,  tal sentimiento debe ser el motivador de la necesidad de buscarla. Entonces la razón, la divina razón actuará y encontraremos las más anheladas soluciones, el sentir de aquellos que sufren día a día por sus familiares que están secuestrados, unos recientemente, otros llevan más de 10 años cautivos con la esperanza de paz. Una esperanza que se aferra a cada corazón colombiano.

En Colombia el presupuesto de guerra es mayor al de educación y quien ha dicho que con guerra se llega a la paz, no es con un pueblo educado, que se proyecte, que sueñe y que cumpla los sueños, no es una nación donde los niños no tengan que desertar de los colegios, donde las instituciones educativas no dejen de funcionar porque no hay recursos. Esto es esperanza de paz, pero la guerra produce miseria, muerte, la amputación no solo de miembros, sino de sueños. 

Seriamente hay que considerar que la paz es un hilo muy sensible. En una sociedad de consumo la paz se rompe por no poseer lo que la sociedad ve como "la moda", lo "in". Triste realidad en el que vivimos, sofismas de distracción van y vienen, todo para no ver la cruda realidad, deshumanizante en la que estamos. Vemos a jóvenes perdiendo la paz por no poseer el celular y la ropa de moda. Padres que sufren porque las exigencias de hijos que consideran que la vida solo es consumir. Personas que pierden la paz por aquellos productos que las entidades bancarias le presentan como salvadoras, pero a la final terminan siendo cárceles y motivos de sufrimiento. 

La paz se consigue en la medida que la sociedad entienda que la guerra afecta a todos. Se consigue el día en que las iglesias empiecen a comprender su papel en la historia y dejen de hacer parte del consumismo y del marketing para colocarse en la brecha de la voz profética que denuncia los atropellos de los injustos y saqueadores de las riquezas de todos. Entendamos que con amor patrio, que con amor de Dios, podemos conseguir la tan anhelada paz, y entiendo esas palabras de nuestro salvador “amaos los unos a los otros como yo los he amado”, y que no necesitamos de balas, de guerras para alcanzar las metas de la paz, sino pregúntenle a Gandi.

LIBERACIÓN




Dentro de la hermenéutica, existen varios métodos para el estudio de la Biblia, permitiendo así una interpretación lo más concreta y coherente, aunque a pesar de ello siempre tendremos la intencionalidad del autor del texto bíblico como algo subjetivo propio del exegeta que pretende la interpretación.

Pero en un continente como este donde las tendencias culturales, son tan propias y otras adiciones provenientes de el norte de América y Europa, es interesante analizar la Biblia en aras de la explicación de nuestra propia realidad latinoamericana, olvidada, marginada por historiadores, que nos enmarcan en las etapas “comunes” de la historia (edad antigua, media, moderna y contemporánea), sin entender que realmente la América indígena, la indo América no pasó por estas edades, tal como se nos presentan en los libros de historia universal.

Dentro de nuestro continente es necesario primeramente entender la lucha de los pueblos latinoamericanos por su ideocincracia, y su liberación del opresor y encontramos en nuestra historia una serie de factores que presentan tal realidad, nuestro movimiento independista y las guerrillas surgidas en la América latina en la década de los 60, precisamente como una forma de rebelión a la opresión de los gobiernos corruptos.

El método de la liberación nos ayuda a entender esta necesidad de reinterpretar el texto bíblico para poder mirar a través de él una realidad que se vivió y que se sigue viviendo. Es que el método de la liberación pretende mostrarnos “el problema hermenéutico de textos de otros tiempos al tratamiento de la realidad histórica actual...”1.

Es que partiendo de este método encontramos que uno de los puntos de el es que siempre nos quiere llevar a la presencia de Dios en la lucha de la Liberación. (2).

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1. Ignacio Ellacuria, Jon Sobrino, MYSTERIUM LIBERATIONIS: Conceptos fundamentales de la Teología de la Liberación.  Madrid,  España. Editorial Trotta, pág 169.
2. Cf. Misterium Liberationis. Hermenéutica Bíblica. Gilberto Da SilvaGorgulho, pág171.



Es que el pueblo tiene plena confianza en el poder liberador de Dios. Precisamente al leer los textos bíblicos, encontramos la confianza del pueblo de Israel en Dios, encontrando en su poder la fe “ciega”, del Dios sobrenatural que ayuda con la magnificencia de su poder.

El método de la liberación planteó en la década del sesenta y setenta un gran interrogante en una nueva forma de ver el mundo de ese entonces en la relectura del texto bíblico. Pero particularmente centrarnos en la idea original de la Teología de la liberación sería un riesgo que particularmente yo no quisiera correr. Parto de la idea que el mundo de la década del sesenta y setenta es diferente al de hoy. Durante los movimientos de revolución socialista de América Latina, surgen corrientes guerrilleras que pretendían como única manera de acabar tal opresión “toma de el poder por las armas”, este era el comentario del comandante Camilo Torres, líder de las guerrillas en Latinoamérica. Pero pregunto, si hoy día existe un nuevo modelo marxista, llamado neomarxismo que toma la idea de marx aplicándola a la democracia de los pueblos, por qué no se podría tomar este modelo de la liberación pues aún hay pobres y oprimidos, hoy mañana y por lo que veo “siempre”, y aplicarlos a un nuevo paradigma donde el pueblo se libere de la carga de verse siempre “perdedor”, y luchar no con las armas sino conjuntamente aprovechando todos los medios que los gobiernos han permitido tener en pro de la no explotación, y la no violencia que fervorosamente proclama la ONU, UNICEF, etc.

Particularmente veo en la Teología de la liberación una muy buena herramienta de ir en contra del opresor pero a través de la lógica de la razón, no de las armas que ha sido la única palabra que el hombre ha empleado y que ha llevado pese a tener los más claros ideales a torcer su corazón por el poder, como le sucedió a Fidel cuando derrocó a Batista, queriendo el devolverle el poder al pueblo, terminó gustándole el poder y se ha quedado en el hasta el día de hoy. 3.

Este método de la liberación es bastante excelente pues permite que el lector desarrolle la inducción y la deducción propias de la razón, pero se corre el riesgo de no hacer realmente una interpretación objetiva del texto. De todas maneras como diría Pablo VI, en su discurso a la XXI semana bíblica italiana, el 25 de septiembre de 1.970 es necesario la vivencia de la palabra hoy “La fidelidad a la palabra exige también, en virtud de la dinámica de la encarnación que el mensaje se haga presente, en su integridad, no solo al hombre en general, sino también al hombre de hoy, a quien se anuncia ahora el mensaje. Cristo se hizo contemporáneo de algunos hombres hablando en su lenguaje…”4.

El concepto hermenéutico en la teología de la liberación son los pobres: el discernimiento de la memoria de los pobres como origen de los textos y presentación de los acontecimientos y estructuras de la sociedad.

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3. Cf. La historia me absolverá, Fidel Castro
4. Cf. Ignacio Ellacuria, Misterium Liberationis, Hermeneutica Biblica, pág 172.



La teología de la liberación es un método muy propio del continente latino, pues es el único método que realmente explica nuestra realidad histórica, ayudándonos a crecer y mejorar en base a la experiencia de los pueblos bíblicos. Considero que es necesario hacer un neo-teologia de la liberación, ya no basada en guerrillas, pues en la actualidad se han decentrado un poco de las primeras. Hacer algo parecido a lo que le paso al marxismo, que actualmente ya no tiene la misma aplicabilidad en todos sus puntos, sino que en una sociedad capitalista como trabajamos el marxismo y alli se desarrollo el neomarxismo.

Partiendo de la idea de un nuevo paradigma en la teología de la liberación, transportando esta teología a nuestra realidad vemos que la idea es que el hombre interiorice las ganas de tener una vida plena, real, no ficticia como los modelos económicos desean ver al pobre más pobre y al rico más rico, pero hacerlo con una herramienta muy propia de la hermenéutica, especialmente de la filosofía: la razón. Parto de la intención de Jesús por Sanar y hacer milagro generalmente entre los pobres “Jesús fue un taumaturgo de tipo profético. Su praxis a favor de los que sufren es un hecho histórico que no se puede negar. Las curaciones son la señal y el sentido de vida plena, en todos los niveles de la existencia humana, como condición para la vida colectiva de un pueblo” (5).  


Este es un muy buen ejemplo para hacer una nueva interpretación del texto bíblico partiendo de una modificación al modelo tradicional de la teología de la liberación. Un gran filosofo dijo dame una palanca y moveré al mundo. Si tenemos los latinos un modelo “representativo”, ¿por que no utilizarlo, para mejorar nuestra condición partiendo del conocimiento de nuestra realidad?

Observemos este modelo de la liberación.

Nehemias Cap 9:36-37.

9:36 He aquí que hoy somos siervos; henos aquí, siervos en la tierra que diste a nuestros padres para que comiesen su fruto y su bien.
9:37 Y se multiplica su fruto para los reyes que has puesto sobre nosotros por nuestros pecados, quienes se enseñorean sobre nuestros cuerpos, y sobre nuestros ganados, conforme a su voluntad, y estamos en grande angustia. 

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5. Cf. Ignacio Ellacuria, Misterium Liberationis, Hermenéutica Bíblica, Pág. 191.







Esta es una historia de 800 años, estos 800 años arrojaron una alergia al poder dentro del pueblo israelita, se aprendió a odiar profundamente, creyéndose los reyes autosuficientes sin ayuda de Dios, creyéndose pequeños dioses. Esta es una experiencia israelita que por lo menos en gran parte produjo el Pentateuco a traves de tantas muertes innecesarias, a través de tantos exilios, a través de tanta opresión, aprendió a desconfiar de sistemas corruptos en sombras, que patrocinaban la esclavitud, al desigualdad.

Este pasaje nos muestra un reclamo de parte de los oprimidos, de hecho en vs. 36 nos dice que son siervos, se autoproclaman, en otras versiones nos dice esclavos, mucho más claro. Entienden que son dueños de una tierra productiva, haciendo una hermenéutica de este método vemos a nuestros pobres, los campesinos, clases menos favorecidas, vivir en un país tan rico, que en la actualidad encontramos como estos “favorecidos” de la naturaleza, pues hay que resaltar que aquí se puede cultivar de todo porque tenemos en nuestra geografía todos los pisos térmicos, son realmente los campesinos los menos favorecidos por esta bendición de Dios, son expulsados de sus tierras, viviendo esclavos de su propia tierra, como en el caso de los indígenas, que trabajan para terratenientes, laborando su tierra ancestral. Los reyes (vs. 37) reclaman inclementemente el fruto de la tierra y se enseñorean de aquellos oprimidos. Hoy lo vemos en mi país como el gobierno, ha olvidado al campo. Pretende un TLC, que lo que va a conllevar es a la destrucción del campo, pues resultará más económico comprar de lo de afuera que comer de lo de adentro. Los terratenientes (guerrilleros y paramilitares en su gran mayoría), humillan al campesino, y hoy las clases menos favorecidas claman a grito: “estamos en grande angustia”




















Bibliografía


  1. De Witt Hans. En la dispersión el texto es patria: Introducción a la hermenéutica clásica y moderna, postmoderna. San José, Costa Rica: Universidad Bíblica Latinoamericana, 2002.

  1. Ignacio Ellacuría, Jon Sobrino. Mysterium Liberationis: Conceptos Fundamentales de la Teología de la Liberación.  Madrid, España: Editorial Trotta, 1990.

  1. De Witt Hans. He visto la humillación de mi pueblo: Relectura del Génesis en América Latina. Santiago, Chile: Editorial Amerinda, 1988





TEOLOGIA DE LA LIBERACIÓN.



Este es uno de los pensamientos más revolucionarios dentro de el pensamiento latinoamericano. Es una visión fresca de la realidad de los pueblos de nuestra america. Aunque surge con fuerza en la decada de sesenta y setenta donde se hace más poderosa hasta la de los ochenta. Hay que entender que aún continua reinante en la mente de algunos teologos que ven a esta teologia como la posibilidad de el cumplimiento de tener un mejor mundo para nuestra descendencia.

Fue precisamente la crisis socioeconómico y politica de la América latina a principios de la decada del sesenta su razón de inicio y proyección. Esta decada esta llena de las siguientes situaciones:

  1. La nueva dependencia tecnológica y financiera.

  1. La ineslasticidad de su mercado (especialmente allí donde los campesinos nunca fueron integrados al mercado de consumo y de trabajo mediante la correspondiente reforma agraria de los paises de la america latina.


  1. La agudización del conflicto de intereses entre el estado coordinador de la economia nacional y los intereses de la burguesia en necesidad de asociación con intereses extranjeros para la importación de tecnología y financiamiento.

  1. La ruptura de la alianza politica y la paz industrial como producto de la importación de la inflación y de otros organismos que querían asegurar un producto rentable y el cobro de sus prestamos.


  1. La agudización de las tensiones sociales por el crecimiento del desempleo, por la falta de fondos para aumentar los beneficios sociales, y por la creciente marginalidad de las migraciones rurales, debido a la incapacidad de la estructura de propiedad rural para ofrecer trabajo y alimentación a millones de campesinos sin tierra. Por otro lado, aquellas sociedades como las Centroamericanas, donde las medidas del capitalismo nacionalista del populismo nunca fueron factibles debido a la ausencia de una burguesía nacional  fuerte y debido al dominio de los enclaves agrícolas o mineros extranjeros, a las cuales les fueron impuestas dictaduras tradicionales para mantener el control extranjero, a estas sociedades, se les hizo tarde para tomar medidas nacionalizantes de corte social por las implicaciones que ello tenía para la nueva guerra fría. En estos países la dependencia iría aumentando, tanto al nivel económico como al nivel tecnológico y militar. Su industrialización seria realizada con fondos extranjeros.



Encontramos una serie de razones para entender el inicio de los movimientos revolucionarios en la América Latina, que son de una u otra manera gestores de muchos cambios políticos, económicos y sociales.

Es entonces en medio de estas condiciones históricas de crisis, intensificación de la miseria, sufrimiento de obreros, campesinos y marginados, de la explotación desenfrenada de los trabajadores, de persecución de aquellos que quieren construir un mejor mundo , de el aumento de la represión para hacer posible el mantenimiento de los privilegios de los oligarquías, de la burguesía y de las multinacionales extranjeras, y de insurrección guerrillera contra ese mundo, que los cristianos, sacerdotes, religiosos, pastores, laicos, y teólogos de vanguardia y que habría de ser expresado en documentos, revistas y parcialmente por las encíclicas como los de Vaticano II, la conferencia del CELAM, en Medellín (Colombia) , para lanzarse de frente en el proceso de liberación. Tales motivaciones evangélicas y reformistas de la inserción primera habrán de radicalizarse y habrán de repercutir en una transformación teórica de la teología para reiniciarnos en una nueva práctica y una nueva historia. Entendiendo y comprendiendo nuestra realidad, haciendo teología desde nuestra propia casa (América Latina).

La teología de la liberación no solo es una crítica contra los gobiernos sino también contra la iglesia católica que patrocinaba la explotación de los ricos a los pobres. Encontramos un comentario al respecto del papa León XIII, en su encíclica QUOD APOSTOLICI  MUNERIS de 1.878 , donde condena al socialismo, mientras que la iglesia defiende que el poder gobernante está fundado por la ley divina y natural, predica la igualdad absoluta entre los hombres, cuando la doctrina de la iglesia no excluye las desigualdades sociales y jurídicas “queridas por Dios” y ataca de raíz el derecho de propiedad, a pesar que la doctrina enseña que éste existe en virtud del derecho natural, y que el respeto a la propiedad debe ser un deber moral . También dice que la iglesia admite y reconoce como útil y provechosa la desigualdad entre los hombres y extiende esta desigualdad, aplicándola también a la posesión de los bienes (1).


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1. LEON XIII, Quod apostolici muneris. DOCTRINA PONTIFICIA, documentos sociales III, 177-192.






Es verdaderamente aterrador ver como la iglesia participo en vandalismos en contra del pueblo de América Latina, la voz de protesta no se hizo esperar y es precisamente con la teología de la liberación que empezamos a interiorizar los sufrimientos de nuestros hermanos. Es mirar en la Biblia y empezar a realizar relecturas para entender nuestro punto histórico en la humanidad, y poder a su vez comprender la esperanza que reina en el corazón de la América. Aquella América libre, aquella novia, sin arruga y sin mancha. Entender que los sufrimientos pasados, son los mismos sufrimientos que se repiten a través de los tiempos y que nos duele hoy día.

ES verdaderamente serio analizar nuestra situación enseñar el texto bíblico no desde una teología europea como se nos ha venido haciendo durante siglos, sino desde la choza del indio, desde la casa del negro, del mestizo del mulato, autóctonos de la diversidad étnica y cultural de nuestra América.

Necesitamos un cambio y el cambio es ahora, entender que nuestro lamento ha llegado al cielo y que como la Israel del éxodo, necesitamos ser libres de la esclavitud del opresor. Poder enfocarnos en un pensamiento liberador, de manos del neoliberalismo y la corrupción imperante de los pueblos de la América. Realizando una hermenéutica conciente y no impuesta podremos solucionar nuestros propios conflictos. Comprendiendo que en el texto bíblico hay sabiduría y que el que no conoce la historia está condenado a repetirlo.

martes, 11 de octubre de 2011

POBREZA Y AMERICA LATINA



Este es uno de los temas más palpables en América Latina. No cabe duda que es tan notorio que bastaría tomar al azar un pueblo, municipio o localidad de cualquier país latinoamericano (para simplificar mi visión de pobreza mundial) y sería el más sincero observador de esta problemática. Es que aunque escogiese barrios de familias adineradas, me voy a encontrar por sus calles algunos indigentes pidiendo limosna o recolectando basuras para encontrar en ellas algún material reciclaje (cartón, aluminio, hierro, etc.) para venderlo para medio comer en su humilde hogar.

Es verdaderamente triste tratar de entender el por qué de esta pobreza. Pero mas triste es darnos cuenta que el egoísmo y el problema egocéntrico del hombre es factor determinante para cultivar esta problemática. Es el pensamiento del hombre pensar “que lo mío es mío y nadie me lo quita”, como diría una canción popular del folclor colombiano. Cuando el hombre dijo por primera vez: “esta es mi propiedad”, comenzó por primera vez el gran problema de la explotación del hombre por el hombre, principio de las guerras y como ya sabemos la guerra produce pobreza.

Observando a mi América Latina encontramos un problema tan trascendental entre los pueblos de esta América: “La política”. Los pueblos de esta parte de la América presentan y han presentado durante siglos gobiernos corruptos. Es precisamente en esta palabra (corrupción) la base de la pobreza latinoamericana. En estos países los gobiernos han hecho una muy mala distribución de los recursos, donde el pobre se hace mas pobre y el rico se hace más rico.

La corrupción política, ha acabado los sueños de pueblos enteros y que en mucho de los casos la única manera de aplacar tal problemática es mediante el levantamiento armado. Es por ello que desde mediados del siglo pasado empieza el surgimiento de guerrillas en América latina, movimientos estudiantiles en la década del sesenta y setenta. Precisamente estos movimientos luchaban contra la pobreza de los pueblos, dirigiendo sus ataques a la raíz del mal “los gobiernos”. Por ello en esta América encontramos levantamientos armados contra gobiernos enteramente corruptos como el levantamiento de Fidel Castro en Cuba, derrocando a Batista, el levantamiento del Che Guevara en Bolivia, y sur América, y en el caso de Colombia M-19 y lo más extraño el levantamiento armado de militares, uno de los casos más sonados en Colombia es la dictadura de el General Rojas Pinilla, en 1953.

Hablando de la política, pues no todo termina en el párrafo anterior. Encontramos que tal pobreza presentada por la corrupción de los gobernantes es aprovechada por estos mismos políticos para sus campañas electorales. Les voy a citar una anécdota que viví en Soledad (municipio importante del departamento del Atlántico) “es interesante ver personas haciendo grandes filas en la puerta de la registraduria de soledad, buscando su cedula. Era interesante verlos y a la vez triste al analizar que el sol inclemente de este municipio, junto con sus lluvias eran soportadas por estas personas, ya que al reclamar su cédula se dirigían corriendo a donde cualquier político para que le dieran dinero o material para su casa por su voto”. Es alarmante esto, tales personas no entienden que al vender su conciencia atentan contra ellos mismos, al tener gobernantes corruptos habrá una mala distribución de los recursos esto es igual a pobreza.

La pobreza es muchas veces visto no como un flagelo, sino como medio para enriquecerse. He conocido entidades (ONG, estatales, etc.) que aprovechan la pobreza como medio para adinerarse, aumentar sus arcas, aún sacar dineros de otros gobiernos que tienen planes en contra de la pobreza mundial. Estas “entidades”, toman fotos aquí y allá y luego piden el bien necesaria “ayuda”, que llega para ellos, pero no para la gente que realmente lo necesita. Esto es miserable, es tener una conciencia petrificada, es aprovecharse del dolor ajeno.

Ahora bien, hay un problema reinante en mi país Colombia: “el desplazamiento forzoso”. Muchas familias han tenido que emigrar del campo a la ciudad a causa del conflicto armado que vive Colombia. Conflicto irracional entre 3 grupos, pues como triángulo de las Bermudas todo sueño o anhelo fructífero con olor a prospero desaparece entre el conflicto con ejercito, guerrilla y paramilitarismo.

Cruda realidad, pero es la de mi pobre país rico. Encontramos manadas de campesinos que llegan a la ciudad buscando un “mejor mañana”, un sofisma parecido al sueño americano de la década de los setenta y ochenta. Estos campesinos se encuentran con una ciudad hostil, algo así como una selva de cemento que los devora. El campesino acostumbrado a otros modus vivendis, a otra forma de pensamiento, encuentra en la ciudad solo hambre, miseria y desolación. Llega a esta selva con su familia encontrando en su razón las incipientes mieles de un sueño de libertad. Pero su realidad es otra. Fundan junto con otros desplazados barrios, llamados tugurios donde es visible la miseria que habría que ser hombre de corazón de piedra para no estremecernos con desgarrados imágenes que llegan ante nuestros ojos, y nos llegan preguntan a nuestra mente ¿Cuál es el futuro de estas familias, de estos niños? ¿Su educación cual será? Y otras preguntas sin limite saltan a nuestra mente saturada de tal cruda realidad.

Interesante sería reflexionar sobre la pobreza y que en nuestras iglesias se hablara menos, pero se hiciera más, por lo menos favorecidas comprendiendo el mensaje de Jesús hacia los pobres, viudas y los huérfanos. Practicando la praxis de Jesús. El accionar de nuestra fe.

Mi querida América se desangra, mi país, mi pobre país rico, porque Dios nos bendijo dándonos un país con tantos recursos naturales. Pero es desangrado por la corrupción de nuestros dirigentes, la explotación de potencias extranjeras que encuentran en nuestra América como hace más de 500 años una tierra para explotar. Es necesario que nuestra visión cambie, tengamos otro sentir y procurar preocuparse por presentar una línea de trabajo pedagógico en colegios, universidades y en comunidades de toda la América Latina y entender como dijo alguna vez un cantante español llamado Nino Bravo: “cuando Dios hizo el edén pensó en América”. Interiorizar que es nuestra, es rica, concientizarnos que si la voz de el pueblo es la voz de Dios (vox populi, vox Dei) está en nosotros el poder colocar mejores gobernantes que entiendan, que sientan en su interior el amor patrio, y que cada latino americano luche por un mejor mañana y expresar a gran voz aquello que fue expresado por Jesús en el padre nuestro “Venga a nosotros tu reino”

Tillich, el fundamentalismo y la razón.


Dentro de la teología encontramos un sinnúmero de habitaciones, cada una de ellas amoblada de forma distinta pero todas me llevan al mismo objetivo. En la Teología el objetivo último es de carácter ontologico.
La teología haciendo parte del conocimiento (gnoseología) requiere a la filosofía, necesita de un sistema, un método que permite satisfacer dos puntos que Tillich denomina: “la afirmación de la verdad del mensaje cristiano y la interpretación de esta verdad para cada nueva generación” (1). Tillich hace poca profundización del problema de el fundamentalismo, tratando de explicar estos dos puntos a los que el se refiere. El problema básico de la teología, tratando de entender el mensaje cristiano, aún al fundamentalismo es que todo es un carácter ontológico del ser, por lo tanto debemos entender que cada ser piensa y actúa de formas distintas, condicionado por la cultura (su entorno). Por lo que esta verdad última es condicionada.

Hablando propiamente del fundamentalismo en América Latina, por ejemplo, encontramos que se da por una falta de preparación de pastores cristianos latinos, estos no poseen herramientas de interpretación, por lo tanto el mensaje el mensaje cristiano se deteriora, se desvía de su verdad original, cada uno “acomoda”, desde su propia verdad, desde su propia apreciación de la escritura. Esto ocasionará el que el mensaje pueda verse “fijo” sin poder acomodarse a los cambios de la sociedad, y esto llevará a que el mensaje carezca de profundidad, de esa realidad infalible, que la sociedad me restriega día a día. Cada época presenta sus problemas, y deben ser revisados, desde un mensaje que se pueda transportar en el tiempo y en el espacio, ya que cada época es influenciada por un momento filosófico particular, y desde esa perspectiva la verdad es condicionada. Esto me lleva a un problema mucho mayor, ¿Cuál es la verdad de la verdad? (2).

El otro problema de esta investigación sobre el fundamentalismo presentada por Tillich, es el hecho que el autor no nota que este movimiento posee raíces “tradicionales”. Es decir en América Latina muchos líderes enseñan que no es necesario estudiar teología, y ven a la filosofía como una amenaza, y escudriñando este enrollo, nos damos cuenta que esto pasa de generación de líderes a otra generación, y todos han partido del hecho de que todo lo inspira el Espíritu Santo.

Esta idea niega el principio de la obra de Dios en el hombre a través de su razón, que se alimenta día a día de la epistemología, principalmente de la filosofía , y es que el teólogo debe comprometerse consigo mismo y como ente buscador de la verdad, y en este campo surge un punto, crucial: su razón, de hecho el teólogo es alienado como diría Tillich, por su entorno y su razón lo lleva siempre a caminos equidistantes, lo obligara a evaluar todo su sistema teológico una y otra vez en busca de la verdad y es que pienso que el Teólogo es un filosofo, aunque muchos de los primeros lo rechazan, pero aunque filosofía y teología pueda enfocar su mirada en dos puntos distintos del espacio, verán siempre el mismo espacio.

Históricamente filósofos y teólogos, han entrado en discusiones, por su apreciación, por el lente en que se mira la realidad, la naturaleza, no voy a comentar tanto Tillich abundantemente nos presenta los puntos de divergencia (3). El hombre como ser, es único e históricamente encontramos conflictos, las ciencias entran en conflictos una a otra, todo es un problema del ser, de su unicidad, de cada criterio personal, cada hombre ve al cielo, y sólo ve una fracción de él, lo que ve no es el todo. Esto es lo verdaderamente atractivo para las ciencias.

La filosofía, y la teología, van de la mano, son necesarios entre sí, y eso lo detallamos en el famoso “logos”, es en este punto donde las líneas se unen. A pesar que los filósofos lo ven como la palabra, el verbo, la razón, el entendimiento, y los teólogos como aquel encarnado, en síntesis ambos llegan a la misma verdad, es acción.


NOTAS.

1. Véase: Tillich, Paul, Teología Sistemática, Pág. 15.
2. Véase: Tillich, Paúl, Teología Sistemática, Pág. 16.
3. Véase: Tillich, Paúl, Teología Sistemática, Pág. 39,40,41,42

LA RESURRECCIÓN DE CRISTO, EJEMPLO DE COHERENCIA CON EL MENSAJE DEL REINO “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto vivirá” (Juan 11.25)

Hary Cantillo Teólogo Recientemente hemos celebrado la resurrección de Jesús venciendo la muerte. Su cuerpo flagelado y crucificado ...